domingo, 22 de agosto de 2010

Bali-La isla de los dioses

Las cifras varían segun la fuente, pero la cosa queda más o menos así: 17.000 islas, de las cuales 11.000 están deshabitadas. Estamos en el inmenso archipiélago que es Indonesia. Unas 300 lenguas esparcidas por todas las islas, así como varias religiones, aunque en general todos hablan Bahasa Indonesia, y la mayoría de las Islas, a excepción de Bali en la que el hinduísmo es la religion más practicada, han sido tomadas por los musulmanes, que estos días celebran el Ramadán.


No en vano, Indonesia es la nación islámica más grande del mundo, corrupta, eso sí, desde los que gobiernan el país, hasta los camareros que te quieren vender el pescao desde la ventana de la cocina!! pero en la mayoría de las islas practican un islam moderado, en el que las mujeres no necesitan cubrirse la cabeza si no quieren; los hombres pueden tener dos mujeres (previa aprobación de la primera) aunque la poligamia no es frecuente. En cambio la circuncisión en los niños y por supuesto el ayuno durante el ramadán son inevitables.
 Por supuesto, algunos extremistas islámicos, intentan por todos los medios instaurar la terrible "ley sharía" también conocida como "ley musulmana". En algunos sitios como Aceh, lo han conseguido, así que no te puedes tomar una cerveza, echarte una partidita a las cartas, o darle un beso a tu novio/a en público, sin correr el riesgo de que te den una paliza por ello (esto sí está permitido). No quiero ni mencionar la lapidación por adulterio, la homosexualidad, o lo que ellos consideran aberraciones dignas de merecer la muerte, entre otras cosas porque me hacer hervir la sangre.


Pero Indonesia es además, un hervidero de culturas, lenguas, nacionalidades, ideologías y religiones (minoritarias), en el que existe un elemento cultural común que es la "Pancasila", que se deja ver en los edificios gubernamentales o en los uniformes de colegio, por mencionar algunos lugares en los que se puede ver la "Garudá" el mítico pájaro indonesio y símbolo nacional. En su pecho los cinco símbolos de la doctrina filosófica de Indonesia, representada por una estrella (fe en Dios a través de cualquier religión), cadena (una humanidad justa) arbol banyan (unidad entre los diferentes grupos étnicos de indonesia) búfalo (simboliza al gobierno) y arroz y algodón (justicia social)
Una de las islas mas visitadas, es Bali, que debe de ser la isla con mayor número de templos por metro cuadrado sobre la faz de la tierra. 33.000 me dijo Rut, la mujer de mi amigo Luis, que estaban por aquí de vacaciones, y con los que pasé un estupendo dia en Nusa Dua, la zona más exclusiva de Bali, así que en estos días he probado de todo.
Un país de ceremonias religiosas con todo tipo de fines y propósitos, que teniendo en cuenta los siete impredecibles volcanes que hay en ella, como para no rezar y hacer ofrendas a los dioses y a quien nos quieran poner delante.
A pesar de un montón de desastres naturales, de naufragios de varios ferries, y accidentes aéreos, Bali ha conseguido recuperarse y levantar cabeza para permanecer como uno de los destinos más turísticos del mundo, aunque los ataques terroristas de 2002 y 2005 hicieron mella en el turismo, y los visitantes, redujeron sus visitas considerablemente. Al estar entre Malasia y Australia, los australianos han hecho de Bali su lugar de vacaciones, donde, dicho sea de paso, no gozan de muy buena reputación. Aunque hay muchos australiano/balineses, consecuencia de largas noches de pasión entre las dos nacionalidades.

Pero antes de seguir contadoos sobre Bali, dejadme que os ponga en situación: incapaz de encontrar alojamiento por debajo de los 150 dólares por noche, tomé el avión de Singapur a Bali, y allí llegué sin saber muy bien adónde dirigirme. Desde el mismo aeropuerto de Singapur, eché mano del último recurso que se me ocurrió, y accedí a una pagina web www.couchsurfing.org, que es una especie de comunidad de viajeros independientes, en los que gente anónima, por diferentes motivos, te ofrecen su casa, a cambio de nada. Al llegar a Bali, miré mi correo, y allí estaba, en negrita, esperando a ser leído, un correo de Reni, que amablemente me ofrecía su casa durante unos días.
Como si de un conjuro de buena suerte se tratase, Reni estaba en pleno proceso de elaboración de un folleto para turistas. No es que se dedique a eso, pero un amigo que tiene una agencia de viajes en Yogjakarta, le pidió el favor, y el destino que tenía previsto para el día siguiente junto a unos amigos, era Ubud, que es de visita obligada si se visita esta isla.
Así que no solo tenía alojamiento, sino también transporte para ir a Ubud, y la mejor guía posible. Ubud, en las montañas, es considerado el centro cultural de la Isla, además de tener las más famosas plantaciones de arroz. La gran suerte de poder visitarlo con Reni y sus amigos, hizo que además fuésemos a comer y a cenar, a sitios para locales, en los que la afluencia de turistas, brillaba por su ausencia, y donde la cuenta era también para locales. El total por cabeza, ascendía a 5000 IRP por cabeza (0.40 euros), por, entre otras cosas, un plato de noodles con tofu, pasta de arroz, huevo y salsa de cacahuete.


Mandala Wisata Wenara Wana, o lo que es lo mismo, el santuario sagrado de los monos, fue la primera visita, donde un vendedor de plátanos apostado a las puertas del templo, ahuyenta con un tirachinas a los monos que se acercan a ver, si en un descuido, pueden hacerse con al menos uno de los suculentos platanos.
Llega la hora de la comida, y los macacos se lanzan veloces a la zona reservada a tal efecto, mientras un trabajador del santuario, perfectamente ataviado, aprovecha el momento para rociar a los primates con agua bendita.

Miles de templos adornan las calles, y se convierten en algo tan frecuente, que apenas les terminas prestando atención. Muchachitas uniformadas patrullan la ciudad, al ritmo que marca su instructora, mientras intentas captar otras cientos de imágenes, que se suceden a velocidad de vértigo.


De vuelta a casa, el tráfico es denso y desorganizado. El monovolumen de dos plazas, imprescindible en cualquier familia Balinesa que se precie, en el que cabe cómodamente una familia de cinco. A saber: el padre, al que con una sola mano, le sobran dedos para dirigir el vehículo, mientras en el otro brazo lleva al benjamín de la familia (un bebe de poquísimos meses); sentada detrás, la madre con otro de los retoños prácticamente encaramado en su regazo, mientras un tercero se agarra a su espalda, cual koala, y todo mientras degustan un helado. En Europa en cambio, una familia de cinco, necesita un monovolumen de 8 plazas, con maletero extra para pasar el fin de semana en Gandía!!

La oferta de pulseras, amuletos, talismanes, pareos, medicinas "mágicas", imitaciones de todo tipo y tablas de surf es amplia; mercadillos nocturnos en los que degustar la deliciosa gastronomía balinesa son de visita obligada. Entre los puestos, adivinos que leen el futuro, atienden a clientes de todas las edades y condiciones.
Maravillosas playas, espectaculares danzas, centros de masajes y relajación, todo tipo de ofertas ilegales, y por supuesto la hospitalidad balinesa están al alcance de cualquiera, y todo esto es lo que hace de Bali un destino tan demandado.


Un alto en Bali, para visitar la isla de Lombok, a 4 horas de ferry, y tomada en su totalidad por los musulmanes, es un buen destino para los que buscamos alejarnos un poco de la excesivamente turística Bali.
Aunque mi visita a Lombok estuvo un poco desafortunada, ya que contraje Dengue, una fiebre tropical transmitida por la picadura de un mosquito, y cuyos síntomas son parecidos a los de una gripe o la misma malaria, es decir, fiebre, vómitos, dolor de cabeza, dolor muscular y ese tipo de cosas que te dejan machacada. Pero en realidad la peor parte la pasé, sin saber siquiera que tenia dengue.

Algunas de las poblaciones como Kuta (hay otra Kuta en Bali que no se parece en nada a ésta), están pensadas para los que no quieren hacer nada. Quien quiera vida nocturna, que se abstenga de venir, un puñado de restaurantes en los que disfrutar de una buena cena, es todo lo que vais a encontrar.

Ha comenzado el ramadán y los fieles acuden impacientes a la llamada sagrada, a la misma hora, todos los días; y a la misma hora, todos los días, antes de que amanezca, gallomeo y gallaleta se juran amor eterno de corral a corral, que sumado a los rezos de los fieles, que al parecer no saben rezar en silencio, te mantienen en vela hasta el amanecer, DESDE CUALQUIER PUNTO DE LA ISLA, no hay escapatoria.


Hay que aprender a conducir la moto con una sola mano (imprescindible alquilar una). Absolutamente todos los paisanos te saludan al pasar, que menos que devolver el saludo; cuando no te paran y te hacen las inevitables preguntas, que a veces pueden resultar intrusivas e irritantes, pero que lejos de ser ese su propósito, a su entender, hacer preguntas personales es su forma de querer saber mas de ti y darte la bienvenida a su isla.
Las preguntan suelen tener este orden:

Adónde vas?
De dónde vienes?
Cómo te llamas?
si te ven con ganas (y si no también), el interrogatorio continúa con la edad, estado civil, etc.
Los niños por su parte, se asoman a la carretera con los brazos extendidos, para que al pasar "la choques" con ellos.
Hay mucho más que contar de Bali, pero hoy ya no tengo más ganas:-)
Se me acaba el tiempo, en pocos dias vuelvo a Singapur, desde donde tengo otro vuelo a Vietnam. Este país lo hare en compania de una buena amiga, María Bella, que viene desde Madrid. Aunque estoy disfrutando enormemente este largo viaje en solitario, estoy deseando compartir unas semanas con ella.

3 comentarios:

Alicia dijo...

Pues tiene muy buena pinta.
Lo de ir toda la familia en una moto por Sanlúcar de Barrameda, se ve mucho también, vamos que ni primer mundo, ni ,ni nada!!! esto es universal.

Marieta dijo...

Bueno Alicia, tu ya sabes que Cai is different!!:-)

Anónimo dijo...

Hola Marieta, he visto tu comentario acerca de las circuncisiones a los niños. Tuviste la oportunidad de presenciarlas? He leído que son actos rituales públicos. Un beso.