HKSAR (Hong Kong Special Administrative Region) como su nombre indica es una región administrativa especial de China. Está dividida en 4 áreas importantes, Kowloon, Hong Kong Island, the New territories, y las 234 islas que forman "The Outlying areas". Nuevos sabores te esperan en todas ellas, y hace falta una larga visita a esta ciudad para poder apreciar y saborear, todo lo que tiene que ofrecer.
Para muchos de sus visitantes, una de las razones más importantes para venir hasta aquí, si no, la más importante, son las compras. Productos de todos los rincones del planeta están en oferta permanente. Ventas y juego ilegales, mercados nocturnos, ese mundo subterráneo de tríadas, el mercado de jade (donde los chinos compran a sus hijos pequeños brazaletes nada más nacer, ya que creen que el jade protege de los malos espíritus y calma las emociones), el de medicinas chinas, tiendas impensables, puestos callejeros de hierbas, el milagroso gingsen, comidas secas inimaginables y otros artículos del mundo que solo se pueden encontrar aquí. Aunque quien viene solo a eso, se pierde los mejores atractivos de esta fascinante ciudad.
El frenético ritmo de vida de Hong Kong, parece tomarse un respiro cuando se visitan algunos de los templos y rincones más escondidos de la ciudad. Las paradojas de la sociedad china y los elementos occidentales que se encuentran en cada esquina, hacen de HK una ciudad de contradicciones. 150 años de imperialismo británico no han sido suficientes para solapar 5000 años de tradicion china, y forjándose entre esos dos mundos, Hong Kong ha salido victoriosa como una ciudad única e irrepetible en el mundo.
Los negocios y acuerdos más importantes de esta parte del planeta, se dan cita en la vertiginosa Hong Kong, uno de los grandes centros financieros de Asia. Considerado uno de los lugares con mayor libertad económica del mundo, su economía depende en gran medida del comercio internacional, en especial del comercio entre China y el resto del mundo.
En Wan Chai, el lujo y exclusividad, también tienen su avenida en HK, en cuyas tiendas los petrodólares cambian de manos, mientras los chóferes esperan pacientes en los Mercedes, Porches, Rolls Royces, Lamborginis, y Ferraris.
Para los que no tienen chófer, la excelente y asequible red de transporte, te lleva prácticamente a todos los rincones de la ciudad.
En el muelle, Bruce Lee vigila su particular paseo de la fama (Avenue of the stars), al lado de Harbour City, el centro comercial más grande que he visto en mi vida, en el que los pasamanos, botones de ascensores, baños y cualquier cosa que sea utilizada por más de un usuario, es esterilizada cada hora!!! Más de 700 tiendas abarrotan los más de 600.000m2 al lado del muelle donde atracan los barcos que llevan a las islas.
Desde allí al lado, es desde donde se observa el espectáculo de luz y sonido que da la bienvenida a la noche en HK, y que nos regala una de sus imágenes más famosas, su Manhattan particular. El skyline iluminado de noche, en el que ya, horas antes de comenzar, cientos de cámaras estratégicamente colocadas en primera linea de fuego, exhiben lentes y objetivos dignos de papparazi queriendo robar imágenes de Bardem y Penélope en su luna de miel. Antes del disparo de salida, los neones de Panasonic, Samsung, y todos los grandes que pelean por un lugar en el ansiado, exclusivo y privilegiado distrito financiero de HK, ponen la miel en los labios, del espectáculo que esta a punto de empezar.
Otro paseo por el barrio de Tsim Sha Tsui me lleva hasta antiguos edificios victorianos como la escuela británica, inicialmente construida para extranjeros residentes en HK, y que hoy guarda en su interior antigüedades y oficinas; iglesias, museos, el centro cultural de HK, y cómo no! imponentes centros comerciales.
Otros edificios que testimonian la herencia colonial de HK, se reparten por la ciudad. El distrito central, alberga la sede del gobierno y el centro financiero de la ciudad, cuyas torres de acero y cristal, firmadas por los más prestigiosos arquitectos, como la torre del banco de China de 367.4 metros, son la mejor prueba del éxito de Hong Kong.
Otros barrios sin embargo, te transportan a otra época, como en Wong Tai sin, dónde solo unos metros separan el mundo de la dinastía Qing del S. XXI.
En el distrito central se encuentra la escalera/cinta/pasarela mecánica más larga de HK (seguramente del mundo) de 800 metros que te lleva hasta el soho, donde el dinamismo de esta ciudad se acentúa con la puesta de sol, y donde la vida nocturna dura tanto como uno tenga fuerzas para resistir. Es el mejor lugar para acudir a los cientos de restaurantes en los que disfrutar de la exquisita gastronomía de HK, o de cualquier otra parte del mundo, pero aquí queda la de HK altamente recomendada.
Mong Kok, es uno de los barrios más bulliciosos (en el que esta mi hostel) los mercados, restaurantes, tiendas de electrónica y el olor a tofu frito, especialmente el "stinky tofu" que quiere decir "tofu apestoso" cuanto más huele, mejor es su sabor (dicen) yo he sigo incapaz de comer algo que huele tan terriblemente mal, es todo un espectáculo de color, ruido, olores y mucha mucha gente.
Victoria Peak una de las principales atracciones de Hong Kong, con unas magníficas vistas del puerto, es otra de las cosas que hay que visitar, y todo esto que os cuento, es sólo una parte de lo que HK tiene que ofrecer, operas, danzas, excursiones, más museos, espectáculos, regatas, rutas, todo está disponible para quien visite esta deslumbrante ciudad.
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